Tira los Muros es un espacio de reflexión y lucha contra el estigma social y el autoestigma en salud mental. Entiende el estigma como el gran muro que limita la recuperación, la inclusión y el proyecto de vida. Promueve el empoderamiento y el pensamiento crítico sobre diagnósticos, tratamientos y prácticas coercitivas. Integra música, arte y cultura como formas de expresión, protesta y justicia, defendiendo derechos, dignidad, igualdad y esperanza.
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Nunca me he sentido próximo a este dilema social, al menos no moralmente como se lo plantean todos y cada uno los ponentes (por avisar antes). El maltrato bajo cautiverio, maltrato es. Tanto da si es al machista y delincuente, al terrorista o al psicótico. No convencía nunca se justificara en aras de un facilón confort colectivo, linchamiento revanchista en el fondo siempre: decidir sin ser Dios, sobre la vida y libertad de individuos precisa de autoridad moral (que perdías solo con pensar transigir en susodichas tropelías). Sin embargo, a lo largo de los años, he tratado de empatizar tb y casi he llegado a entender que para mucha gente de bien tal conflicto honestamente existía dentro de sus cabezas. Aunque sto es una piedra contra mi tejado, probablemente fuera porque ellos sean más bondadosos (que no respetuosos) q yo con los demás. Su aversión al riesgo la suple un abordaje colectivo de la enfermedad mental. Me sigue pareciendo condescendiente y un circunloquio moral, pero hoy sin mirar atrás (después de aprender n la privación y dl querer doblegarte) me vale.
ResponderEliminarAclarar que me vale, me vale ese abordaje si la coacción colectiva fuese garantista, desde luego. Hoy no me atrevo a juzgar si en-todos-los-casos es despótico sujetar a un paciente. Lo realmente terrible, a mi juicio, es la falta de tutela judicial para ello. La carta blanca por parte de la sociedad a la medicina no ya para tratar, sino para controlar gente. Nadie se toma en serio esta precaución, supongo porque nadie puede evitar tener un inmejorable social concepto de si mismos, pero el camino al infierno está y estará siempre empedrado de buenas intenciones.
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