miércoles, 28 de enero de 2009

A quién afecta el estigma


Aquí podéis ver una de las obras de arte del autor Carlos Martorell, una persona que “tira muros” día a día, incluso los muros de la psiquiatría, una persona que lucha por conseguir y lo está consiguiendo el llevar a cabo su proyecto de vida: ser feliz.
Y el tema de hoy; ¿hacia dónde tiene el punto de mira el estigma? hablamos de la población diana, el estigma afecta:



- A las personas que sufren un trastorno mental: los mayores afectados, independientemente del trastorno, donde siempre hay una base común de rechazo, pero destaco el denominado Trastorno Mental Grave(TMG) y entre ellos se encuentra la “incomprendida y mal tratada socialmente” esquizofrenia, donde las actitudes sociales hacia las personas con esquizofrenia(“imagen tradicional de la locura”) no son exactamente las mismas que las relacionadas con otros síndromes o trastornos, problemas de salud mental que pueden afectarnos a todos y podemos entender (ansiedad, depresión, etc.).
Trastorno Mental Grave: una persona con enfermedad mental que haya padecido ingresos hospitalarios frecuentes en los últimos años o dependencia elevada de otras personas(familia) y servicios sanitarios/sociales, aunque la definición más consensuada según el Instituto Nacional de Salud Mental de EEUU en 1987, incluye tres dimensiones:
El Diagnóstico: comprende a los trastornos psicóticos (esquizofrenia, trastornos delirantes persistentes, trastornos esquizoafectivos, trastorno afectivo bipolar, episodio depresivo grave con síntomas psicóticos) y algunos trastornos de personalidad(trastorno paranoide de la personalidad, trastorno esquizoide de la personalidad, trastorno de la personalidad emocionalmente inestable-impulsivo, límite).
La Duración de la enfermedad y el tratamiento: superior a 2 años.
Una Disfunción del funcionamiento laboral (en el acceso y mantenimiento), social (por el estigma, aislamiento social, relación entre personas) y familiar, déficit en autocuidados (automedicación, higiene personal, mantenimiento del hogar), autonomía(movilidad urbana, gestión del dinero), autocontrol(ansiedad, violencia dirigida hacia otros o hacia uno mismo, impulsividad)ocio y tiempo libre y en el funcionamiento cognitivo(atención, concentración y memoria).

Las barreras sociales para acceder, mantenerse en el mundo laboral y la institucionalización supone un obstáculo para su plena integración social y favorece la dependencia económica, la pobreza y la marginación = el mal y despectivamente etiquetado como “paciente crónico o residual”; olvidando el diagnóstico específico e incluso la oportunidad de elegir un proyecto de vida, obviando que las crisis(descompensaciones) son transitorias, porque si no hay síntomas no hay “enfermedad”…, nadie está descompensado permanentemente, y quizás las enfermedades son crónicas pero nunca se etiqueta a la persona como “crónica, residual”, o habéis escuchado alguna vez como “paciente crónico o residual” a una persona que ha sufrido un infarto, padece diabetes, Hipertensión, obesidad…lo que escuchamos es “persona que padece tal enfermedad…”.
Está claro que el paciente mental(también como ciudadano) tiene una dependencia social pero también hay un compromiso y deuda social, y sobre todo a través de la evolución histórica de la asistencia psiquiátrica, actualmente con el proceso de desinstitucionalización y su puesta en marcha con sus deficiencias evidentes(por falta de recursos comunitarios apropiados se quedan olvidados y abandonados en la comunidad) con una influencia directa en algunas características de pacientes encuadrados en la descripción de Trastorno Mental Grave.
Decir, que sí hay recursos comunitarios eficaces, hablaremos de ellos en otra publicación.

- A las Familias o cuidadores “no formales” relacionados con personas diagnosticadas de trastorno mental; hablamos de estigma por extensión o “asociación” sobre las familias, efectos parecidos a los que sufre la persona con enfermad mental, fenómenos de autoestigma, aumento de sobrecarga con el añadido descrédito y su manejo, como consecuencia disminuyen sus expectativas de la red social, surgen las limitaciones y autolimitaciones en la demanda y acceso a servicios de ayuda.

- A los Profesionales: relacionados con personas diagnosticadas de trastorno mental, igualmente hay también una mejor imagen social de determinados procedimientos de intervención (psicoterapias) así como de determinadas profesiones (Psicología, Trabajo Social), que parecen irse aceptando de manera progresiva en nuestras sociedades. Todo lo contrario y presentando una creciente diferencia con los trastornos más graves y los mecanismos de intervención(restrictivos o invasivos como el tratamiento intramuscular, la Terapia Electro-Convulsiva-TEC) y profesionales percibidos como más directamente asociados a ellos( enfermeros y psiquiatras, por ejemplo) , se ven afectados también por el estigma.
Pero hay que señalar que entre profesionales sanitarios e incluso en quienes trabajamos específicamente en Salud Mental también estigmatizamos a los enfermos mentales, es provocativo, además de preocupante que aunque hay profesionales de salud mental cuyo conocimiento es evidente y superior a la población general sobre las enfermedades, existen opiniones sobre las personas con enfermedad mental, a las que se supone deberían ayudar en la integración a la comunidad y con el objetivo de disminuir el distanciamiento social respecto a ellas, no hay diferencia significativa de las opiniones de la mayoría de la población.

- A los Dispositivos asistenciales comunitarios (sanidad o sociales) o distintos sectores: Atención primaria, educación, ayuntamientos, empleo, alojamiento, poderes legislativos y políticos que se relacionan o se puedan relacionar con personas diagnosticadas de trastorno mental; Estigma por extensión o “asociación”, sobretodo efectos sobre los servicios de salud mental, estos relacionados con los conocimientos a veces no suficientes o distorsionados respecto a la eficacia de los tratamientos actuales, y la desconfianza hacia todo lo referente a la Salud Mental, incluyendo a sus profesionales que habitualmente son desvalorizados desde otros sectores sociales, comunitarios y profesionales de la Salud, efectos desfavorables respecto a inversiones en la investigación, desarrollo de servicios y medidas específicas de apoyo.
Aunque el sector social a destacar que estigmatiza son los medios de comunicación, las principales fuentes de información sobre el tema en nuestras sociedades, donde habitualmente ofrecen 3 versiones extremas sobre las personas con enfermedad mental; persona adulta con conductas infantiles, persona bohemia con espíritu libre y creativo, maniaco homicida para recluir o persona violenta (la más frecuente).

- El entorno social o población general / multicultural: Muchas de las personas que tiene trastorno mental, viven las opiniones y sentimientos públicos de manera contradictoria y frecuentemente negativa, y suelen tener comportamientos y manifestar actitudes parecidas a las de la población general ,por ejemplo los más habituales; asumir los estereotipos de la violencia o peligrosidad, incapacidad de manejo e incurabilidad, y por supuesto los efectos de la propia enfermedad.
Algunas diferencias culturales y personales aportan variaciones, el problema del estigma es de largo recorrido histórico y universal, pero hay sociedades más tolerantes; la cultura Islámica (menor diferenciación entre enfermedad física y mental ), las sociedades menos desarrolladas (menos y distintas exigencias a nivel funcional), distintas sociedades no occidentales(atribuciones no médicas de las conductas psicóticas).
En función de algunas variables personales; aunque hay contradicciones respecto al sexo, las actitudes son menos negativas en personas con edades más jóvenes, con un mayor nivel cultural y sobretodo con un mayor conocimiento directo y contacto personal con personas con enfermedad mental.

Para despedirme, no lo puedo evitar, posiblemente una de las mejores canciones de la historia o por lo menos que se han escrito en los últimos 20 años (1997) - "Sinfonía agridulce" es una canción del grupo inglés The Verve, el video muestra a Richard Ashcroft(cantante) caminando por una calle de Londres, sin detenerse frente a nadie y, chocando así, a toda persona que se atraviesa en su camino. Tampoco se detiene frente a los automóviles, al punto que trepa a uno de ellos para continuar su camino. Solamente se detiene a contemplar un Rolls Royce que, según Ashcroft, simboliza la vida…llena de barreras que superar y que como él supera. “Tira los muros!!”.

5 comentarios:

  1. Y me pregunto...quien no antes criticó, etiquetó, asignó, impuso, estigmatizó, mintió, manifestó, verbalizó, condenó..., quien no antes calló para hacerse complice del miedo, de sus propios miedos, de sus muros, de sus mentiras, para no verse despojado, fragil, vulnerbale, sencillo, transparente, desnudo, REAL ante la mirada de todos? Debemos de romper nuestras corazas plastificadas y moldeadas a las iguales de todos, para poder ver y sentir que sí, somos diferentes, pero no por ello somos unos mejores que otros, porque somos diferentes e igual de valiosos TODOS.
    El mundo sigue conspirando...;-)

    ResponderEliminar
  2. Cuanta evidencia...y sentido común tienes, gracias, transmites motivación! Vamos a “cambiar el mundo”!! o por lo menos, cambiemos “nuestro mundo de conspiración” más cercano, con el ocultismo, aunque tiene cierto sentido, sólo funciona con los desconocidos y a corto plazo…pero con las relaciones a largo plazo y en nuestro “medio natural”(familia, amigos, pareja, vecinos, panadero, compañeros de trabajo…), sí, seamos transparentes y REALES, viendo al otro y a uno mismo de “igual a igual” de “ciudadano a ciudadano”, con nuestros derechos y con nuestros deberes, comencemos tirando nuestros muros(miedos y temores…), mostrando y haciendo uso de nuestras competencias(EMPODERAMIENTO Y AUTO-AFIRMACIÓN), porque las tenemos!! capacidad, voluntad, validez, talento, aptitud y habilidades como ciudadano, pero eso sí, PRIMERO NOSOTROS, por favor, dejemos de tramar, maquinar, ocultar-se, confabular-se, conjurar-se, traicionar-se, engañar-se, maniobrar y conspirar…para que los demás sean los siguientes en hacerlo, estamos en el siglo XXI, seamos protagonistas activos de la historia como lo fueron la raza negra, los tuberculosos, la clase pobre, los homosexuales…actualmente considerados e integrados en la sociaedad como personas de “igual a igual”, REALES, TRANSPARENTES.
    Me ha encantado tu comentario, un abrazo, Hilari

    ResponderEliminar
  3. Gracias!no he dicho nada que no me haya motivado este blog!Y, porque..sí! Somos protagonistas de nuestra historia...Y podemos cambiar el mundo!;-)

    ResponderEliminar
  4. Cuanta razón tienes... lo puedes explicar más alto, pero no más claro.

    enhorabuena por tu bonita y admirable labor.

    Te dejo un relajante abrazo.

    Beatriz

    ResponderEliminar
  5. Estoy harta de la palabra ESTIGMA, es una enfermedad más, con su medicación, sus ingresos hospitalarios, por cierto, que los ingresos hospitalarios, en momentos puntuales, son tan necesarios, como lo son en otras enfermedades.
    Empezemos a ver las cosas de manera diferente.

    ResponderEliminar

hilari319@hotmail.com